lunes, 30 de octubre de 2017

La ansiedad cuando vives fuera

Un tema recurrente en algunos pacientes es la presencia de síntomas de ansiedad mientras viven fuera, ansiedad debido a la decisión de migrar dejándolo todo por amor, por seguridad o ante la necesidad de forjarse un futuro mejor. Ansiedad que ataca al confrontarse con otra cultura, otro idioma, un comenzar de nuevo, las deudas, el choque cultural, una enfermedad, un duelo no resuelto o quizás hasta la posibilidad de no saber con certeza el origen de esa ansiedad.

Esta tipo de ansiedad aclaro no se encuentra relacionada al consumo de alcohol, medicamentos especiales que pueden presentarla como efecto secundario, otros trastornos psicológicos (fobia, angustia con agorafobia, obsesivo-compulsividad, estrés postraumático, estrés agudo, psicosis o un trastorno por depresión) o biológicos específicos como una enfermedad médica o neurológica también.


En la angustia o en la ansiedad generalizada, algunos de los síntomas más claros y comunes entre ambas pueden ser la aparición temporal de malestar o miedo acompañados de sensación de ahogo, elevación de la frecuencia cardiaca, sudoración, sofocación, náuseas, temblores, parestesias (adormecimientos de miembros del cuerpo), mareos o desmayos e incluso desrealización, despersonalización, miedo a perder el control o incluso miedo a morir o que se produzca el fallecimiento de alguien cercano sin una razón real.

Ante esto, la recomendación en principio sería que intentarás trabajar sobre algunas técnicas de relajación o ejercicios de respiración disponibles en internet por ejemplo, asistir a clases de yoga, salir a caminar, dispersar el pensamiento y controlarlo evitando la intromisión de estas ideas y sensaciones de ansiedad. Distrae tu mente leyendo un libro de tu interés, viendo una película o realizando la actividad que más te guste y te distraiga, entrénate en solucionar problemas concretando pasos de acción y tomando racionalmente las riendas de tus pensamientos conscientes e inconscientes, mejorando tus habilidades sociales y pensando siempre de forma positiva.


Aliméntate bien, has ejercicios de estiramiento, escucha música, pon atención a otros sonidos, imágenes, olores, sabores y texturas que te puedan llevar a un estado de relajación, recuerda momentos gratificantes que liberen oxitocina y te proporcionen placidez.

Estas son buenas técnicas que tu mismo puedes activar pero si ves de todas formas que no logras los efectos deseados en tu caso, a pesar de haber descartado problemas médicos y de haber intentado tu mismo con estas estrategias, estaría bien también, pensar en recurrir a un especialista de consejo asistido (Counseling) o a un terapeuta o en algunos casos más específicos el poder recurrir a un médico especializado en psiquiatría que también podría ayudar.


El consejero está en capacidad de apoyar tu autoevaluación, aceptación emocional, el desarrollo de los recursos personales, ayudarte en el aprendizaje de nuevos procesos de toma de decisiones para afrontar la crisis que estés viviendo y pudiendo así dejar atrás esta ansiedad.

Hasta muy pronto,

+Mónica Riveros
Psicóloga clínica
Máster en Migraciones Internacionales Contemporáneas
www.online-psicoterapia.com

miércoles, 23 de agosto de 2017

Lo que nosotros podemos hacer por otros en situación de emergencias

En los últimos días han ocurrido una serie de acontecimientos que nos ha tocado vivir, bien personalmente o a través de los medios de comunicación; eventos que se hayan relacionados con atentados terroristas de toda índole y donde han fallecido o han sido heridas o afectadas tantas personas de diferentes nacionalidades como nosotros.

Debido a estas situaciones, quiero hoy compartir con ustedes algunas parámetros de apoyo que he aprendido en la escuela o en las experiencias que he debido sortear en este ámbito también, para que quizás un día puedas recordar rápidamente estas letras y puedas ayudar a otros en una situación difícil de la mejor manera si tienes el infortunio de estar cerca en una de ellas o la fortuna de poder colaborar de primera mano en el apoyo a los afectados de cualquier evento de carácter natural o provocado por el hombre.


En general una emergencia altera el estado de equilibrio de las personas, lo cual provoca confusión y pánico, debemos observar la magnitud de la situación para saber como proceder teniendo en cuenta el riesgo y la vulnerabilidad de las personas evitando así añadir daños secundarios.

Si nosotros estamos en capacidad de podernos aproximar rápidamente, ayudar a clarificarles con palabras simples lo ocurrido y logramos realizar una primera evaluación de la persona afectada que tenemos en frente, habremos logrado un enorme paso de ayuda hacia su futura recuperación.

Debemos observar si el afectado logra tener un discurso coherente, el grado de confusión, su estado emocional y si tiene alguna necesidad médica, igualmente si ha tenido familiares involucrados y dónde se puede reunir con ellos.


En un primer momento y mientras llegan los cuerpos de socorro, podemos dar nuestro apoyo escuchando, informando, trasmitiendo seguridad y confianza y estabilizando a las víctimas. No permitamos que otros aprovechen la ocasión para realizar trasmisiones, registros o tomar fotografías (Si hay algo que las personas afectadas necesitan es respeto y privacidad en principio).

Recordemos igualmente que no se trata de hacerse el psicólogo o el médico, no debemos en principio entrar a dar consejos, o dar soluciones facilistas, ni debemos hablar demasiado. Si podemos mejor decirles quienes somos o como nos llamamos, tener en cuenta la edad de la persona que tenemos en frente y sus necesidades, al ayudar a un niño, por ejemplo, no debemos dejarlo solo en ningún momento hasta entregarlo a la persona más idónea para ayudarle o a un familiar cercano, a ellos hay que escucharles, observarles atentamente y responderles según el grado de abstracción sobre el evento que su edad les pueda permitir hacerles.


Con los adolescentes, buscar reunirlo con sus pares o familiares a la mayor brevedad posible, dándoles la información adecuada y necesaria para su edad y con un adulto o a una persona de la tercera edad o un discapacitado es necesario observar si tienen algún tipo de necesidad en particular como por ejemplo, el uso de aparatos auditivos, gafas o bastones.

Pon atención de igual manera, quizás hay alguien que habla tu misma lengua y no hay quien pueda prestarle efectivamente los primeros auxilios psicológicos, quizás en un primer momento hasta tú puedas servir de intérprete.

Recuerda, las personas necesitan ser respetadas, no toques, no seas invasivo, usa un tono de voz adecuado, trata de estar sereno, controla tus gestos, piensa bien lo que estás diciendo, genera confianza y exprésate con precisión según la capacidad de comprensión de tu interlocutor.


Después del evento donde hayas intervenido, busca tú también apoyo, acude a la Cruz Roja, sabrán como evaluarte pues aún cuando no hayas salido herido puede que hayas sido afectado emocionalmente, no lo dejes para más tarde especialmente si ves que tu comportamiento habitual cambia. Habla sobre el asunto y tómate tu tiempo.

Hasta pronto y espero esta información haya sido de tu interés.

+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com

martes, 11 de julio de 2017

Migrar, ¿vale la pena?

Todos hemos tenido momentos de evaluación sobre nuestro proceso migratorio, en situaciones agradables pero también en situaciones difíciles como en los instantes de soledad, de enfermedad, de diferencias conyugales o cuando hemos recibido tantos no a las solicitudes de trabajo o una nota que no refleja todo el esfuerzo que hicimos por alcanzar esa anhelada meta académica.

Es en esos momentos difíciles que nos detenemos a pensar si no habremos cometido un error al haber decidido salir de casa, de todo aquello que nos era para mal o para bien, totalmente reconocido. El asunto está en que si analizamos bien, los demonios no están precisamente allí donde habitamos ahora, la mayoría de ellos nos acompañan desde mucho antes, desde nuestra niñez y se arraigaron en nuestro pasado.

Por ello, no logramos comprender al otro, por ello sentimos que no avanzamos, tenemos ya un libro lleno de textos, una valija con demasiado peso y para el viajero eso no sirve ni es adecuado, debemos aligerar la carga, retomar lo más básico e importante para este largo viaje y ellos son nuestros principios y nuestras habilidades dejando así espacio para todo lo que nos queda por vivir y conocer hacia adelante.

Aprender a negociar con los otros y con nosotros mismos día a día, reconociendo que la vida es corta para entristecernos o basarnos en la eterna nostalgia de lo que pudo haber sido pero ya no forma parte en la mayoría de los casos de los nuevos espacios y vivencias que hemos establecido.


Migrar está lleno de nuevas experiencias, de un crecimiento continuo, de un registro continuo de imágenes, sabores, olores, texturas y sonidos. Así pues, si un día decidimos regresar a lo que comúnmente llamábamos "casa", estaríamos en posibilidad de regresar con un millón de tesoros de valor incalculable de igual manera. Migrar debe ser considerado como una escuela, una escuela de aquellas donde obtener buenas notas no es nada fácil y por ello esto se valora con creces.

La enseñanza es vivir y vivir intensamente sin dejar que se te escape ni el más mínimo positivo registro de lo que ella, la vida, te enseña, que eres de tu país de origen, que ahora perteneces a tu país de acogida, que tus hijos y tu pareja son tuyos pero a la vez nunca lo han sido; que tu familia de origen y muchos buenos amigos estarán siempre allí cuando más lo necesites sin importar distancias ni tiempos acaecidos.


Así que retomemos aire, miremos hacia el horizonte, determinemos metas y continuemos en este extraño pero interesante camino!


Felices vacaciones de verano  o invierno según el hemisferio donde te hayas establecido.

+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com


lunes, 1 de mayo de 2017

Enfermedad y estrés en la situación de migración

El tema de hoy se relaciona con el estrés que puede generar el confrontar una enfermedad personal o de un familiar bien sea en nuestro hogar o bien en nuestro país de origen, siendo obligados a gestionar todo el proceso psicológico y clínico lejos del terreno que nos fue un día realmente manejable y donde nuestras estrategias básicas surtían efecto casi sin pensarlo.


Está claramente comprobado que en muchas ocasiones el estrés ocasionado por nuestro proceso de migración, el dejar atrás a nuestros seres queridos con quienes crecimos y nuestro territorio, ambos aspectos inevitables puntos de referencia para nuestro desenvolvimiento cotidiano, nos colocan en una situación muchas veces difícil de sortear y que de una manera u otra comienza a minar nuestras posibilidades de solucionar los inconvenientes de forma sencilla y natural. Situación que claramente se agrava aún más cuando está relacionada con una enfermedad.


A muchos de nosotros "migrantes", el confrontar nuevos idiomas, nuevos estilos de vida, o el mismo hecho de tener que comenzar de cero después de haberse forjado un camino profesional, nos ha llevado finalmente a un estrés desconocido y difícil de gestionar.  Esta situación interfiere en la posibilidad de reaccionar adecuadamente y muchas veces dispara respuestas inadecuadas que a su vez van minando las emociones y los pensamientos generando como válvula de escape únicamente una activación somática que afecta la capacidad de análisis y solución efectiva de cualquier problema, lo que nos lleva a ser poco eficaces a la hora de acompañar a nuestro familiar enfermo o de acompañarnos en el proceso sí somos nosotros mismos a quien le han diagnosticado la enfermedad.



Está comprobado que la ansiedad, la depresión y el estrés alteran la actividad inmunológica del ser humano y por ende su salud. Así, sin quererlo, al evitar las situaciones nuevas, al no confrontarlas dentro de una justa medida y entendiendo que siempre debe primar nuestro bienestar emocional y físico sobre cualquier valoración que otorguemos a cada uno de los momentos de la vida, conlleva la posibilidad de enfermar y multiplicar a la vez el oscuro panorama de verdad. Mariano Chóliz (2005): Psicología de la emoción: el proceso emocional www.uv.es/=choliz.
Es aquí cuando debemos mantener la cabeza fría y las ideas claras, logrando controlar las emociones, reconociendo el momento en el cual necesitas la ayuda de quienes nos rodean o hasta quizás de un profesional en el área de la salud, todas ellas, personas que están en capacidad de apoyarnos, colaborarnos y aconsejarnos. Está visto que el equipaje se hace más ligero cuando contamos con el apoyo de quienes nos rodean, nos saben valorar y conocen o nos pueden proponer las herramientas necesarias para confrontar el momento que estamos viviendo de la mejor manera, evitando así enfermarnos aún más o el poder encontrarnos al 100% en forma para poder apoyar a quien de los nuestros se encuentra en esta situación.

Así que si estás necesitando apoyo para sobrellevar una enfermedad no dudes en buscarlo antes de que afecte aún más la situación personal.

Hasta una próxima oportunidad,
+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com

jueves, 2 de marzo de 2017

La discriminación



Un tema que nos viene tocando mucho últimamente a las personas de habla hispana es la discriminación racial a la que estamos siendo expuestos, de una u otra forma sentíamos que ya veníamos siendo discriminados por ser migrantes y adicionalmente calificados y estereotipados con otros adjetivos que no quiero mencionar en este espacio pero por estos días se ha vuelto tema de la vida diaria.


El problema se ha tornado álgido especialmente con las últimas elecciones en el país del norte y la situación se ha ido polarizando, hay quienes están con nosotros y nos han demostrado su apoyo incondicional y hay quienes han tomado partido extremo y han olvidado por completo el respeto por el otro y pretenden que aunque llevemos el mismo tipo de sangre o incluso hasta el mismo genotipo, "nos regresemos a casa", como si este planeta no estuviese hecho para la convivencia de todos los seres vivos que en él habitan.

En pleno siglo XXI es difícil creer que aún esten pasando este tipo de cosas y que nos este pasando especialmente a nosotros, los trabajadores, los incansables, los que en su mayoría solo estamos buscando un futuro mejor para nuestros hijos en la tierra natal o en el país de acogida.


No logro encontrar el por qué o la necesidad de la discriminación en este planeta pues de una u otra forma según la teoría de conjuntos podemos jugar con las clasificaciones en un sin fin de escenarios, o somos hombres o somos mujeres, o por casualidad católicos o musulmanes, o blancos o negros, occidentales u orientales, o carnívoros o vegetarianos, o heterosexuales, homosexuales o bisexuales y finalmente no dejamos de ser personas con los mismos derechos y deberes sobre la tierra.

Pero bueno, el punto es que si de todas formas esta "nueva" discriminación, finalmente nos permite, re enfocarnos, redefinirnos y vernos a todos los hispanos entre nosotros mismos como hermanos, con un mismo fin, muchos valores, principios, metas y similares costumbres, quizás así nos esforzaremos aún más por apoyarnos, porque es cierto, por ejemplo AMÉRICA está determinada por un solo suelo pero compuesta por 35 países y un territorio de 42´900.000 km2 y aproximadamente 990´000.000 de habitantes o si lo vemos por otro lado somos 559´000.000 de personas que hablamos el español en el planeta como lengua materna según el Instituto Cervantes en 2015.


Entonces no somos pocos, somos muchos, una red enorme de posibilidades, habilidades, destrezas y contactos, no se trata de formar guetos, se trata de entender que somos una gran familia y que como "familia" se nos ha inculcado el deber de apoyarnos y acompañarnos siendo cooperativos y solidarios; Solo quienes están aislados y no saben trabajar en equipo son avasallados, esclavizados, estereotipados y relegados afectando directamente la propia autoestima, la independencia, las ilusiones, metas, propósitos de vida y la ilusión de construir y ser alguien importante en la vida.


Pienso que cada situación tiene la posibilidad de ser redefinida y en este caso vista de forma positiva, engrosemos filas, que son estas situaciones las que nos permiten crecer y demostrar la gran familia a la cual pertenecemos, una familia noble, pujante, llena de hermosas emociones, que sabe dar y ser empática con el otro y que esta aprendiendo a amar y respetar a este planeta y a todos los seres vivos que en ella habitan.




+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com
psicologiaenemergencias@gmail.com


viernes, 13 de enero de 2017

Confrontando algunos demonios

He estado ausente por largo tiempo y la razón de ello es la misma que embarga a muchos de nosotros los migrantes y es un tipo de freno en nuestras actividades cotidianas debido al miedo o temor a confrontar un futuro que se torna incierto en un momento dado ante la ocurrencia o debido a la perdida de control sobre nuevas situaciones que acaecen o ante el cambio de las cosas o las personas que a su vez nos permitían reconocer de una manera u otra nuestro entorno como seguro.
Hoy al encontrarme expuesta a una realidad de la vida en la cual casi que debo comenzar de nuevo mi camino migrante, con una lengua diferente, aspectos emocionales, sociales, familiares y económicos que comienzan a tornarse algo impredecibles y digo "algo" porque gracias a un trabajo arduo y a pulso llevado a cabo durante varias décadas, poseo cimientos, valores, principios, conocimientos y personas que me han sabido apoyar incondicionalmente durante muchos años y en los cuales pongo mi fé para poder afrontar cualquier nueva situación que se me presente por más difícil que se tornen los tiempos.
Todo ese "bagaje" de experiencias, conocimientos, sentimientos y relaciones son los que nos permitirán afrontar de la mejor manera esa sensación inmensa de ansiedad o angustia, resultado del hecho de tener que confrontar un evento especial que nos amenazó en el pasado, estamos viviendo y nos está marcando en el presente o alguno que podría arriesgar nuestra estabilidad en un futuro cercano. 
Ya sea real o de cierta forma imaginaria, la mejor manera de reducir o acabar con esta emoción del miedo que puede llegar incluso a paralizarnos en un momento dado, es confrontándolo y preparándonos para ello. Bien podría ser analizándolo, escudriñándolo, buscando las razones o sus puntos débiles y como todo ello nos está o nos podrá realmente afectar en nuestro desempeño y en las relaciones de alguna manera.
Si no confrontamos el miedo podemos dar paso a un estado denominado ansiedad, ansiedad que nos aterroriza a nivel emocional, nos lleva a generar ideas infundadas o alejadas de la realidad y que a su vez pueden verse reflejadas en comportamientos de incapacidad de respuesta ante un evento específico conocido o peor aún, desconocido, que podría amenazar nuestra tranquilidad y equilibrio.
Aprender a confrontar nuestro miedo o temor, aprender sobre él permite generar cambios incluso a nivel orgánico, así de poderoso es nuestro cerebro que le permite al cuerpo adaptarse y comportarse de manera pronta y segura ante un evento y así puede igualmente ser multiplicado eficaz e inmediatamente en la resolución de otras tantas situaciones similares que podríamos llegar a asociar con el estímulo que nos generó o nos generará el desagrado, la idea de posible peligro o daño o la perdida de nuestra estabilidad emocional, física, comportamental, intelectual y afectiva.


Así que nos queda solo definir bien el evento que nos está afectando o que podrá llegar a hacerlo, estudiarlo, analizarlo, apropiarnos de él y confrontarlo individualmente, en familia, sociedad, o como colectivo esa es la base diaria del logro de nuestras metas y el terrero abonado en el camino de la seguridad, la felicidad y la victoria como individuos sobre todos los retos que nos puedan ser impuestos por la voluntad de otras personas, de Dios o simplemente por el azar de la vida.

Hasta una nueva oportunidad,

+Mónica Riveros
Psicóloga Clínica
Máster en Migraciones Internacionales Contemporáneas
www.online-psicoterapia.com